14.12.12

La salida

El hombre, la mujer y el bebé suben al colectivo envueltos en una mezcla de olores dulzones: los perfumes de cada uno van tan pegados como ellos tres. Mientras el padre saca los boletos, la mamá se acomoda con el bebé en el asiento que alguien le cede. Después de una cuadra deciden cambiar porque a ella se le está arrugando el vestido. Entrega su asiento y su hijo al hombre, y repasa los pliegues de su regazo con las palmas, rozando la tela apenas. Toca sus aros para asegurarse de que siguen en sus orejas y se inclina hacia la ventana para tratar de ver si se corrió su maquillaje. El hombre le sonríe con orgullo. Afeitado al ras, lleva una camisa planchada con dedicación y el pelo recién cortado, húmedo.
Suena el teléfono de él. “Es Raquel”, dice al ver el número. Atiende, habla apenas un minuto: “Ah, bueno, qué lástima... Y sí, ya estábamos llegando... Pero no te hagás problema por la comida, sólo queremos pasar a conocer a la bebé, nomás... Bueno, no te preocupes... Bueno, sí, otro día, claro."
Mientras habla sostiene un diálogo gestual paralelo con su mujer. Primero ella lo encara con fastidio por lo que escucha y él se encoge de hombros, ella asiente cuando él trata de insistir; él abre los ojos expectante. Cuando niega con la cabeza al escuchar la respuesta y corta la llamada, comparten en silencio la desilusión.
A las pocas cuadras ella dice que deberían bajar enseguida y volver. Acarician al bebé dormido, se miran la ropa, sonríen. Y deciden pasear un rato más.

4 comentarios:

Guillermo Altayrac dijo...

¡Lindo!
Y muy bien escrito, como siempre.

Guillermo Altayrac dijo...

¡Gracias por el elogio!
Más que descarnada, la imagen es reencarnada, ¿no te parece?
¡Abrazo y gracias por pasar!

Lola dijo...

Y seguiré pasando y pasándola bien por ahí. Ahora, para ser más precisa.
Tengo que encontrar una manera de seguimiento de respuestas en blog ajenos.
¿Suele hacerse esto de postear respuestas duplicadas en ambos blogs o es una técnica particular de tu virtualidad?

Guillermo Altayrac dijo...

Jajaja. ¡Es una técnica particular de mi virtualidad!
Pero si querés, podés utilizarla: no te cobraré los derechos.
Lo prometo.
¡Gracias por los elogios!