3.11.12

Tanta moda descartable


Estoica, la chica espera a alguien en la puerta de Alto Palermo. Calzas-bermuda, plataformas inverosímilmente no ortopédicas que le deben revelar un nuevo mundo en las alturas, remera con estallidos de colores flúo. Algo de animal print en la cartera completa el cuadro. Por momentos se planta con el aire vanidoso que parece inspirarle cumplir estrictamente con la moda, pero así y todo cada tanto se mira de reojo en la vidriera, se reacomoda lo puesto, duda. Como con muchas modas de las últimas, cada vez más extremas y cambiantes -más tirá todo y comprate todo de nuevo como debe ser este año-, hasta que esa estridencia se haga costumbre y se popularice más, está atrapada en una división muy permeable entre sentirse disfrazada o moderna. Y ahora parece pensar que se adelantó un poco, o que se le fue la mano. Pero justo cuando da la impresión de que va a salir corriendo llegan al rescate sus amigas, y en el exceso de gritos y abrazos se apaga y uniforma el de su ropa. 

5 comentarios:

Guillermo Altayrac dijo...

Oh, ¿y las amigas también están vestidas estridentemente?
¿Y cómo camina esta mujer? ¿Da pasos como de dinosaurio?
Jajaja. Con la etiqueta «pelotuda» la mataste, che...

Lola dijo...

También. Por eso entre ellas se funde la estridencia.
Camina como pisando pollitos de Kiss, pero como si le diera un poquito de remordimiento hacerlo, ponele.
Esa etiqueta se negó a mi filtro :)

Guillermo Altayrac dijo...

Jajaja. Yo la imagino caminando con el efecto que le ponen a la nena de «The Ring».

Lola dijo...

esa peli me metió casi tanto miedo como la moda flúo y animalprint

Guillermo Altayrac dijo...

Ok: Samara caminando hacia ti, vestida de flúo y animal print.
¡Bu!