3.11.12

Las manos


La cajera se arma de paciencia mientras la viejita rasca monedas del fondo de su monedero de flores para pagar con el importe justo. Ahí encontró: le entrega los sesenta centavos que faltaban y una sonrisa triunfal. Ahora el chico alto que le guardó las compras en bolsas tiene que llevárselas hasta su casa. Se ve que es nuevo y la cajera, tratando de sonar desinteresada y logrando todo lo contrario, le indica: Chichí vive acá al lado nomás, acompañala y te volvés. Él asiente en silencio, agarra las dos bolsas flacas con una mano y con la otra se supone que ayude a caminar a Chichí. Probablemente los otros chicos del mercado suelan hacerlo ofreciéndole el brazo, guiándola desde el codo, algo así. Pero él, sin dudar, envuelve la mano pálida y pecosa con la suya. La cara de la señora es inolvidable. Hay una sorpresa disimulada y después una alegría concentrada en sus cachetes colorados. No van de la mano como una madre grande con su hijo o, más acertado, como una abuela y su nieto: Chichí avanza con gesto de novia primeriza. Un poquito de orgullo y de coquetería en las miradas que dedica a un lado y otro, mientras juntos se abren camino hacia la salida.

10 comentarios:

Guillermo Altayrac dijo...

¡Esto es re lindo! ¡Me encantó!
Uh, a riesgo de cansarte, te sigo diciendo que me encanta la capacidad que tenés de captar y transmitir momentos.

Guillermo Altayrac dijo...

¡Qué abuela copada que tenías! Jajaja. Geniales sus métodos pedagógicos.
Me alegro de que te haya gustado mi blog.
A mí me gusta mucho el tuyo.
¡Abrazo y gracias por pasar!

Lola dijo...

A riesgo de cansarte, gracias por pasar y comentar! Yo al tuyo lo empecé desde el principio, ya voy acercándome a la actualidad. Es como una explicación retroactiva: los personajes raros, las experiencias extremas (encabezadas -nunca más oportuno el término- por la de tu operación), tienen un justo origen en semejante descontrol bíblico. Abrazo!

Guillermo Altayrac dijo...

Yo al tuyo lo estoy recorriendo a la inversa: desde el presente hacia el pasado.
¡Tal vez en el medio nos encontremos!
Si es así, y hay algo abierto cuando eso suceda, nos tomamos un café.
¿Te parece?
Oh, alguna vez te contaré mis experiencias en catequesis.
¡Abrazo!

Lola dijo...

Encontré el lugar en el que este cruce puede ocurrir. como me manejo más por feisbuc no sé adjuntar una imagen acá. después la mando x mail.

Guillermo Altayrac dijo...

¡Me alegro de que te haya gustado el post de la librería!
No vi Whisky. A raíz de que la mencionaste, acabo de chusmear un par de reseñas y me dieron ganas de verla.
¿Por qué mi texto te recuerda a la película?
No había por qué aclarar que beso más a las mujeres que a los hombres. Me surgió el comentario como una manera de poner en evidencia que estaba escuchando que él hablaba de mí y que estaba criticando mi conducta.
¿Por qué eso te pareció mejor que el silencio?
Hoy estóy preguntón, ¿viste?

Guillermo Altayrac dijo...

¡Me dejás intrigado con lo de «el lugar en el que este cruce puede ocurrir»!
Mandame la imagen al mail que aparece en mi perfil.
O a mi Face Book, que está a nombre de Guillermo Altayrac.
¡Beso!

Guillermo Altayrac dijo...

Respecto a tu intriga sobre mis clases de catequesis, oh, no es bueno que te intrigues demasiado. Si no, corremos el riesgo de que mis anécdotas te decepcionen porque la espera las haya sobrevaluado en tu imaginación.
¡Y a mí me intriga saber sobre tus experiencias en el asunto!
Bueno, yo era un niño muy cuestionador y medio que ponía a mi catequista en apuros, ya te contaré. Y la falta de respuestas coherentes de su parte fue lo que terminó de hacerme descreer en lo que ella pretendía enseñarme.
Además, tomé mi primera comunión antes de mi primera comunión.
Además, el marido de mi catequista trabajaba para la SIDE. No es que sea algo raro, en realidad, pero es un detalle a tener en cuenta.
Y bueno, eso: algún día te contaré... Jajaja.

El fuego es de Dios, en realidad, hasta que se lo roba Prometeo.
Pero Dios le presta el fuego a los infiernos.
O se lo alquila. No sé.
¡Abrazo y gracias por pasar!
¡Y estaría bueno que muevas tu blog y que lo lea más gente! ¡Es un blog muy lindo!

Lola dijo...

Gracias! La verdad es que no sé cómo se "mueve" un blog, soy medio sedetaria al respecto. Pero voy a investigar. Cuestión de henchir las redes :)

Guillermo Altayrac dijo...

¡Sí! El modo en que yo conseguí mover el mío fue ese: visitando blogs ajenos. Posteando comentarios en los que me resultaban interesantes. Luego visitando los contactos de ese blog, y volviendo a dejar comentarios, y así.

¡¡¡Y cuál es «el lugar en el que este cruce puede ocurrir»!!!