2.7.12

Mensajes en la vía pública

Florida y Córdoba. Llegar a la esquina es una carrera de obstáculos impuesta por quienes entregan volantes de comida rápida, abogados laborales, descuentos en camperas de cuero, videncia, clases de tango. El avance vacuno de la gente les da tiempo a todos de incrustar sus mensajes en las manos que pasan. Los turistas, los que trabajan por la zona, los que hacen trámites, los que no se sabe qué hacen, convierten los volantes nunca leídos en minúsculos carnavales de papel picado que tiran a su paso.
Se acerca una mujer casi enana, piel curtida, pelo áspero y corto. Es la única que presta atención a los repartidores a medida que llega hasta esa especie de peaje que forman. Se estira todo lo que puede y camina con la torpeza de la inseguridad mal escondida. La miran como a una parte incómoda del paisaje y aceleran el recorrido de su vista hacia los que vienen detrás. Sólo el último le entrega un volante, en forma mecánica, y se fija en ella sólo cuando la mujer dice gracias y le sonríe.

2 comentarios:

Guillermo Altayrac dijo...

Qué bueno esto. Escribís muy lindo.
Y cuántas veces he visto eso de «una parte incómoda del paisaje».
Me gustan mucho tus postales de ciudad, Lola.
¡Saludos!

Lola dijo...

Muchas gracias de nuevo!