4.3.12

Mirando pasar

Sentado en un escalón del monumento de la Plaza San Martín, con la cartera de papeles por entregar a modo de apoyabrazos, fuma sin apuro.
Mira a las mujeres que pasan. Sonríe cada vez, apenas, pensando seguramente algo como bendito el calor, los pantalones blancos y las polleras sin medias. 
A una chica con mini de jean le dice un piropo por lo bajo. Ella levanta el mentón y apura el paso. A otra con calzas floreadas se limita a seguirla con los ojos y con una sonrisa que es más que si hablara.
De pronto el sol de toda la plaza parece apuntar al vestido blanco de una mujer rubia, con piel dorada. Todos se fijan en ella menos él, que no la descubrió todavía porque mira el piso mientras aplasta el cigarrillo. Cuando por fin la ve, inesperadamente, su cara no se altera. Le dedica una mirada técnica. 
Como si sobrepasado cierto punto de belleza el deseo ya no fuese posible.

3 comentarios:

Germán. dijo...

Me gusto mucho este.
Una vez vi a un tipo medio mayor en un subte, que miraba a dos minitas que se estaba besando, con cara de que no sabia que eso se valia. Nadie le habia avisado antes.

Lola dijo...

A veces pasa. Igual, creo que después dos, tres segundos de sorpresa, el deseo de ese señor medio mayor se hizo bien posible :) Besos!

Guillermo Altayrac dijo...

Jajaja. ¡Me encantó!