9.1.12

Otros mundos

Los 36 grados y el sol violento que aplastan los Bosques de Palermo no asustan a los que corren, toman sol, ¿pescan? o atraviesan el lago en botes a pedal. Bajo la sombra de los árboles un hombre y una mujer toman mate en silencio y miran a los que pasan como a un programa de tele. Varios acampan en el auto abierto, escuchan la radio o duermen con una pierna colgando hacia afuera. A pocos metros estaciona un Taunus. Primero sale música country a todo volumen y después un tipo de jeans, camisa escocesa, botas, sombrero típico y una barba canosa que suma temperatura. Se estira, respira hondo y empieza a bailar. Una mano sosteniendo el sombrero. Otra mano en la cintura. Punta y taco de las botas a izquierda y derecha, con el torso rebotando sobre la cadera.
A su alrededor, miradas de fastidio por la música.
Al rato, asombro por el calor que soporta.
Un poco más tarde risas.
Finalmente, aplausos.
Y él sigue bailando, los ojos entrecerrados, ajeno a todas esas cosas.

2 comentarios:

Guillermo Altayrac dijo...

Jajaja. ¿Llegaste a ese lugar persiguiendo a un conejo blanco?

Lola dijo...

No lo recuerdo, pero ya ves que sombrerero loco había!