25.10.11

Extraños superhéroes

En una de las bolsas que investiga su papá, suponiendo que sea su papá, gira algo que brilla hasta donde está él. Como si fuese un tobogán, se deja caer desde la cima de la pila de cartones acumulados sobre el carro hasta la calle. Se asoma entre las piernas abiertas del hombre y en sus manos sucias resalta el brillo de los dos trofeos que rescata de la basura.
Los mira sonriendo pero sin entender bien qué son, parece. Porque es chico o porque nunca vio un trofeo. Y empuña los pedestales para hacer luchar a esos extraños superhéroes de oro con pelotas de fútbol adheridas al pie. Quizás ese sea su superpoder.
El resto de los cartoneros interrumpe su búsqueda para mirarlo correr hasta la esquina con los brazos como alas, haciendo volar a los seres dorados que ahora son suyos.
Las sonrisas de todos al volver a buscar en sus bolsas hace pensar por un confuso segundo en una familia al pie de su árbol de Navidad, justo a las doce.